Sinceramente perdí el hilo de todos los dramas japoneses que vi este año (creo que son más de los que quiero admitir), hay algunos cuantos que vi pero que son de otro año (especialmente dramas del 2015 de los que esperaba los subtítulos) y eso me hizo estar aún más confundida, aún así hace un par de semanas me aventuré a mis recuerdos y cuando vino a mi memoria un drama de principios de año pensé “ah~ sii, este creo que es un gran drama para recomendar en mi blog como un drama del año“.

Creí que ya lo tenía decidido…

Luego empezaron a terminar las transmisiones de los primeros dramas de la temporada de otoño/invierno y ¡zaz! ahí estaba frente a mi otra pequeña joya fácilmente recomendable como un drama del año y empecé a debatir si este o aquel lo merecía más.

La decisión no fue fácil, créanme, pues ambos dramas me gustaron, mucho, y por motivos muy diferentes, pero tuve que elegir uno y mi elección es:

★,。・:*:♪・゚’☆٩(•́⌄•́☆’・゚♪:*:・。,★

Itsuka Kono Koi wo Omoidashite Kitto Naite Shimau
(Love That Makes You Cry)

Aunque su nombre en inglés lo dice, el drama no te hace llorar, al menos yo no lloré (no recuerdo nada que requiriera lágrimas) así que no crean que estoy recomendando un drama depresivo para llorar desconsoladamente.

[Ver trailer]

¿Por qué elegí ItsuKoi?


Aparte de que Oto y Ren (personajes principales) se robaron mi corazón, el drama en conjunto es como un suspiro sostenido, con un emotivo y sensible guión desarrollado en las sutilezas, acompañado de una linda cinematografía y una banda sonora delicada y melancólica.

Es un drama de personas de carne y hueso. Oto y Ren no tienen nada de especial, excepto quizás que son increíblemente amables, y sin embargo la simpleza que llevan adherida a su personalidad los hace destacar.

El drama es como un tributo a la vida ordinaria, a la gente de a pie, admira las cosas habituales de la vida, nos invita a valorar lo que tenemos frente a nosotros. También es un drama de caminos, algunos son largos y complicados, otros no tanto, pero son caminos que los personajes del drama han de andar para aprender, para crecer, para sanar, para encontrar lo que buscan.

Quizás la trama no es muy original ni tampoco parece tener una idea concreta (por ejemplo esos dramas donde el objetivo de la protagonista es conseguir marido o un empleo etc.) es una historia que sólo intenta contarnos la vida de esas personas que tenemos en pantalla, sus sueños y anhelos, con lo que se contentan, sus vicisitudes, las diferentes perspectivas, etc… Todos tienen algo por dentro que los marca, algunos se dejan definir por ello y otros no. La trama es sobre ellos, para conocerlos, comprenderlos, ser testigos de sus vidas.

Como dato: aunque no lo dice directamente, está ahí también de fondo la tragedia del tsunami que golpeó Japón en el 2011, en la trama despiertan algunos fantasmas que, seguramente, para algunos, dejaron de dormir aquel día.

En ItsuKoi hay que prestar atención a los diálogos, en algún momento puede haber algo que sale de ellos.

Tokio no es un lugar donde los sueños se vuelven realidad. Es un lugar donde puedes vivir ignorando que tus sueños nunca se hicieron realidad.Haruta

Además los diálogos no suavizan nada, tienen una forma clara y directa de decir las cosas y de expresar lo obvio.

Hay una diferencia entre ser amable y ser demasiado amable. El amor es injusto. Rechaza al número impar. Es inevitable.Kihoko

Sólo quiero agregar que Sakamoto Yuji es el escritor de ItsuKoi, tiene otros dramas que me encantan como Mother, Woman, Soredemo Ikite Yuku y Saikou no Rikon. Creo que simplemente disfruto su estilo y la forma en que enriquece a sus personajes.

Definitivamente ItsuKoi es uno de los dramas japoneses de este año cuya historia me ha cautivado. Prácticamente disfruté todos los dramas japoneses que vi este año, así que a la hora de elegir recomendar un drama lo hago pensando si hay un plus o una diferenciación entre un drama u otro que haga de tal drama uno recomendable y en ItsuKoi encontré esa pequeña diferencia.