Nigeru wa Haji da ga Yaku ni Tatsu drama japonés que me gustó más de lo que supuse que podría gustarme, fue el drama que compitió fuerte con mi elección de un drama japonés del 2016.

Su título en inglés es “Nos casamos como trabajo” pero su nombre literal es más significativo -y posiblemente más indicativo de lo que el drama es a fondo- y ese es “Huir es vergonzoso pero útil“. Ambos nombres van bastante acordes al drama pues mientras uno nos anuncia un drama sencillo el otro nos dice que es un drama con sentido, y Nigero wa Haji da ga Yaku ni Tatsu es básicamente una mezcla de ambos estilos.

¿Qué es lo que hay en Nigeru wa Haji da ga Yaku ni Tatsu?

Es un drama lindo y ameno, bastante liviano sin complicaciones, parece ser un drama planeado para dejarte con una sonrisa en cada episodio que ves. Principalmente es un drama de amor, es el tema central del drama y a lo que dedican gran parte de su tiempo todos los personajes pues cada uno tienen sus luchas internas respecto a este tema.

-Somos un equipo-, *guiño guiño*

Esas luchas internas son como el postre después de la comida, siendo el romance, la comedia y la sutileza de la trama el aperitivo principal, en contraste las constantes batallas íntimas de los personajes consigo mismo son el cambio de tono necesario y que fortalecen la trama.

Oda al escape.

Como su nombre más o menos nos lo indica, en Nigeru todos están escapando de algo respecto a su realidad. Como en apariencia es sólo una comedia romántica a veces como espectadora lo olvidé, a veces no lo parece, pero a lo largo de la trama esa es la disyuntiva, ¿ir por el camino delineado (el esperado, el “correcto”, el que dije que tomaría) o mejor aprovechar esta intersección y huir?.

Nigeru wa Haji da ga Yaku ni Tatsu intenta de una forma divertida y simpática de dejar un mensaje positivo en el espectador: ¿sabes qué? la vida es así, inesperada y llena de opciones. –Si tienes que huir, huye

Un poquito de madurez y otro tantito de comunicación.

-Mikuri siendo madura- jaja

Nigeru tiene una forma madura de solucionar todos los problemas planteados a lo largo del drama y creo que esto es lo que más me gustó del drama, los personajes no se dejaron llevar ni por el enojo ni por sus frustraciones y tampoco sucumbieron (por más tiempo del necesario) a sus temores.

Hiramasa y Mikuri intentando comunicarse 😛

Además, hablan, se explican las cosas tanto como pueden. Cómo lo suyo (los protagonistas) está en términos contractuales intentan mantenerse siempre dentro del margen de la legalidad y eso provoca que inevitablemente ambos quieran siempre solucionar cualquier problema que se les pone enfrente hablándolo para llegar a un acuerdo que satisfaga ambas partes.

Desfile de personajes simpáticos.

“Todo es cuestión de perspectivas”

Difícil encontrar un personaje que no me resulte simpático en este drama, aún si a alguno lo quisieron poner un poco necio en algún episodio en particular no fue así en el resto del drama. La trama se beneficia de este detalle pues me interesé por la vida de todos los personajes, quería conocerlos un poquito más, incluído al bartender.

¡Los diálogos!

Mikuri y Hiramasa hablando mucho… consigo mismos.

Mientras la trama es bastante afable, digna de una comedia romántica, son los diálogos los que le añaden matices y convierten a Nigeru en un drama bastante más profundo de lo que a simple vista deja ver.

Si estoy con él, tal vez sea capaz de escapar de la maldición de odiarme a mi misma.
Mikuri

Al tener protagonistas claramente introspectivos que no dejan de pensar sus fallas, en sus temores, en los cambios que requieren hacer en sí mismos, en su vida, etc. el escritor (a) enriquece al drama con los análisis que los personajes hacen de su vida.

Da miedo no saber. Hasta ahora, ¿a cuántas personas he lastimado y cuán profundamente las he herido? Quizás hasta a Mikuri…. Después de ser heridos por mis palabras y acciones desconsideradas… Tal vez ocultan sus sentimientos, lo que quieren decir pero no pueden.
Hiramasa

Estos análisis provocan que tengamos frente a nosotros personajes conscientes de sí mismos (y de los demás) motivo por el cual son un poco más responsables de sus actos, los diálogos ciertamente nutren a los personajes volviéndolos más dimensionales y no tan llanos como en otras comedias románticas.

Problemas reales.

A lo largo de la trama se presentaron de diferente manera y entre diferentes personajes problemas reales, problemas actuales, de la sociedad y de las personas.

A veces se trató de las amas de casa y su desvalorizado trabajo en casa, en otra ocasión de las expectativas sobre la mujer, los problemas laborales, la expectativa vs. realidad de los recién egresados, la falta de reconocimiento al esfuerzo, las pre-concepciones de algunos referente a temas como la homosexualidad o a las personas físicamente atractivas, los tabús sobre la diferencia de edad, divorcio, etc.

Aunque la premisa del drama es fuera de lo ordinario (quiero decir que la gente a mi alrededor no va por ahí casándose por trabajo) en ningún momento aleja a los personajes de la realidad y siempre tenemos en pantalla a personas comunes, normales y los problemas que a estas aquejan.

Ingenio: Referencias y parodias.

Uno de los encantos de Nigeru es que hace parodias y referencias sobre diferentes aspectos de la cultura japonesa, desde dramas y noticieros hasta nombres de trenes, etc. lo cual desde el principio del drama le dio un tono bastante más leve, muchas nos pasaran desapercibidas a quienes no vivimos en Japón aún así su utilización es bastante ingeniosa y divertida.

Mikuri sufriendo para hacer una elección en lo que parece ser un otome (un tipo de videojuego)

cr:kinaotree

Mi favorita fue la referencia a Evangelion en el episodio 4, cuando empezó a sonar la música de Evangelion y su tipo de letreros en pantalla me emocioné y me dieron ganas de volver a ver el anime (obvio el primero, el original).

Un extra del que nadie se va a quejar: vamos a bailar.

Desde el segundo episodio Nigeru incrementó sus ratings paulatinamente hasta duplicar en el episodio final sus primeros números, durante la transmisión de los episodios se volvía tendencia mundial en twitter y los términos relacionados al drama eran en Japón los más comentados del día, en pocas palabras: fue la sensación de la temporada. Eventualmente esto llevó a la apreciación del baile al final de cada episodio que terminó volviéndose viral y cuando digo viral quiero decir viral hasta el punto que la embajada de EUA en Japón se unió a la fiebre por “Koi” y subió su versión del baile a su cuenta de Youtube.

Así que aparte de ver un drama entretenido tenemos también un baile igual de entretenido con una canción alegre y pegajosa que nos acompañará a lo largo del drama el cual puedes plantearte el “reto” de aprender a bailarlo y, en lo personal, no me puedo quejar 😛

¿Por qué lo recomiendo?

Es un drama ligero, es comedia romántica que no exige mucho del espectador pero a su vez también es un drama con sentido, de reconocimiento y estimación.

Si quieres sólo un rato de entretenimiento sin pensar demasiado Nigeru wa Haji da ga Yaku ni Tatsu es ideal para relajarse frente al televisor, por el contrario si quieres un drama con un poquitito de significado que sientas que no estás viendo sólo una historia llena de clichés entonces Nigeru también puede acompañarte.

La magia de Nigeru wa Haji da ga Yaku ni Tatsu está en que no se toma muy en serio lo que no se toma a la ligera.