Ha llegado a su final el drama coreano que, hasta este momento, considero ha sido lo mejor que el 2017 ha traído, por lo menos entre los que he visto. Creo que no será fácil para mi poner en palabras exactamente por qué Chicago Typewriter ha logrado cautivarme de la forma en que lo hizo pero haré el intento.

Nota: procuré que lo que he escrito esté libre de spoilers sin embargo algunas imágenes podrían considerarse “reveladoras” (aunque intenté poner imágenes que no estropean la trama).

Te invito a un viaje en el tiempo…

Como vivimos en un mundo tan cómodo, nuestra sensibilidad ha languidecido.
Haruki Murakami, 1Q84

En general.

Chicago Typewriter es un drama con mezcla de géneros donde la fantasía se une a la realidad y donde el pasado influye en el presente. Es un drama de romance, amistad, de luchas sociales y fantasmas acompañados con algunos elementos makjang. Fusionar la mezcla de géneros no es sencillo y para hacerlo se requiere tiempo. La escritora va tejiendo la historia sin prisas y centrándose en los detalles. Solo puedes percatarte de lo que realmente hay cuando el drama ha terminado.

El relato es sosegado, sin exabruptos que nos hace viajar constantemente entre el presente a veces frívolo y muchas veces informal, y un misterioso y complicado pasado ahogado en ideales olvidados.

La escritora también nos permite ir conociendo a los personajes principales de a poco y siempre hay algo nuevo por aprender sobre ellos. He de decir que éste lento desarrollo tanto de personajes como de la trama no recibirá entre los espectadores la misma aceptación pues para algunos el ritmo puede hacer que pierdan interés por la historia mientras que para otros puede despertar su curiosidad.

Detrás de cámaras.

Buenos efectos a lo largo del drama

Kim Chul Kyu dirige a Chicago Typewriter y no es la primera vez que deja una fuerte impresión en mí con su emotiva y hermosa dirección.

Desde el principio hay un estilo definido en el drama y se apega a él. Aquí, cada época tiene el propio, siendo el pasado el que intenta tocar nuestras fibras más sensibles y, aunque en el pasado están en una lucha social, el ambiente es más tranquilo y sombrío mientras que el presente se muestra más enérgico y brillante.

Hay escenas que son hermosas y roban el aliento por lo bien ejecutadas,  no vas a encontrar grandes paisajes, por ejemplo, porque aquí las escenas no pretenden ser ostentosas sino más bien simples, habituales, de la cotidianidad; escenas pensadas y atendidas desde su filmación.

En Chicago Typewriter se enfatiza mucho en los objetos relacionados con los personajes principales y también en su lenguaje corporal, lo que ellos no dicen pero su cuerpo grita.

Hay además hermosas escenografías en forma de estantes de libros. Los estantes de libros son maravillosos y un deleite visual para aquellos que soñamos con tener uno igual.

La elección musical es precisa, es un elemento más en escena que conlleva emociones al espectador, excepto por esa cancioncilla de la que me quejé en mis primeras impresiones, todas las canciones me gustaron y todas van en armonía con el tono del drama, aún esa que no me gustó.

La publicidad no intervino con la trama, y aunque en algunos casos era inevitable notarla (como cuando algún personaje tomaba agua) en general se siente como algo común en el mundo de los personajes. Es claro que cuando un equipo de trabajo se lo propone no es complicado incorporar publicidad sin que sea del todo molesta.

El guión.

Sin dar la impresión de que estamos frente a un asunto serio, la escritora Jin Soo Wan, ofrece mensajes penetrantes y reflexivos en escenarios simples. Comenzó Chicago Typewriter construyendo lentamente la historia haciendo usos de elementos psicológicos difuminando las líneas entre lo real e irreal, donde el protagonista, Han Se Joo, no tiene claro si lo que experimenta es producto de un sueño, la realidad o simplemente alucinaciones, es tal la confusión para el personaje y es tan poco clara la real situación que inevitablemente estimula al espectador a pensar y, aún formando teorías, a cuestionarse si éstas son realmente válidas.

Una vez descubierta la verdad y asentadas las bases del drama el guión se empieza a convertir en un viaje de entendimiento de personajes, en el pasado y en el presente, de explorar sus sentimientos, una búsqueda de la verdad, siempre alimentando el lado misterioso y místico de la trama.

Pero el guión es más que simples conexiones del pasado con el presente y de descubrir qué sucedió en el pasado, es también un viaje donde el protagonista principal, Han Se Joo, inicia una pequeña aventura para redescubrir su primer amor por la escritura, viaje en el cual es acompañado por dos amigos que son el firme recordatorio del idealismo que un día abandonó.

De autores y libertades.

El personaje más interesante en Chicago Typewriter es sin duda Han Se Joo junto a su pasado como Seo Hwi Young pues, Jin Soo Wan resalta en el primero la realidad de un novelista extravagante y exigente en libertad pero atrapado en su pasión y en el segundo la angustia de un genio marcado por sus críticas e ideales y limitado por su entorno.

En ocasiones, a través de sus personajes, Jin Soo Wan, pone bajo la lupa la condición actual de Corea:

“Aunque perdimos nuestro país, nadie puede quitarme mis palabras. Si no puedo escribir, no seré diferente de un fantasma. Cuando Joseon sea liberada, escribiré lo que quiera con pasión”
Seo Hwi Young.

Joseon fue liberada pero la gente aún no puede escribir lo que quiere con libertad. Como dato: en la actualidad, en Corea y bajo la administración de la reciente removida ex-presidenta Park, miles de figuras culturales se encontraban en lista negra pues fueron clasificadas como críticas al gobierno (Fuentes 1 y 2).

La escritora Jin también pone luz sobre los conflictos de los escritores, donde después de un incidente, Han Se Joo, un exitoso escritor que nunca antes se había cuestionado lo que escribe, se enfrenta a una debacle donde tiene que iniciar un redescubrimiento de sí mismo, encontrar el alma en su pasión y ser autocrítico.

Quizás, también, la escritora, nos ha permitido echar un vistazo a su propio mundo —de sacrificios, ansiedad, momentos sin inspiración y entregar manuscritos a tiempo— pues Se Joo, al igual que ella, escribe semanalmente la novela Chicago Typewriter.

Una lección del pasado: Carpe Diem.

Un mensaje silencioso y recurrente de la trama es Carpe Diem, o lo que es lo mismo vive el momento al máximo sin preocuparte por el futuro.

El pasado contrasta con el futuro, mientras en el pasado los personajes no dejan ni por un instante de vivir el momento en el presente los protagonistas (especialmente Je Soo) se encuentran más bien demasiado abstraídos como para apreciar el aquí y ahora.

La diferencia nace, naturalmente, de sus estilos de vida, en el pasado el futuro no estaba asegurado, es más ni la noche estaba asegurada al amanecer y por ello los protagonistas no olvidan disfrutar al máximo sus momentos amenos. Por el contrario, en el presente, los protagonistas dan por asentado que el día de mañana estará ahí igual que hoy.

Referencias y mensajes.

En el drama se hace referencias a diferentes libros, mensajes y cultura popular.

Quizás los mensajes que podemos ver en las ropas que utiliza Se Joo sean los primeros en saltar a nuestra vista, pues están ahí en momentos determinantes para él como lo son:

(Episodio 7, Diseñador: Juun.J)

-Frente: Cubierto.
-Parte trasera: Que nunca te cubra otra obscuridad; ilumina tu propia luz.

En este momento el personaje se encontraba “cubierto” por otra obscuridad.

(Episodio 14, Diseñador: Juun.J)

-Parte trasera: Rompe lo que debe romperse.

Aquí Se Joo enfrentaría y eventualmente “rompería” algo que debía “romperse”.

El drama no siempre es preciso con la historia pues la escritora utiliza su propia línea del tiempo para hacer que la historia cuadre con la trama, donde si se mantiene fiel es en eventos importantes que ocurrieron en ese período de tiempo usado en el drama.

Hay mucha información sobre las referencias históricas en el drama, sin embargo esa información es demasiada como para poder resumirla en esta entrada pues va desde un simple titular de periódico y los personajes históricos que se creen fueron usados como inspiración para los personajes del drama, hasta la narración de eventos donde participaron los protagonistas de Chicago Typewriter. Por esto me disculpo por no incluir las referencias históricas.

Además, tenía duda así que busqué (inglés) y me encontré con que la Chicago Typewriter es real, es una Thompson que comenzó a producirse a principios de 1900, la favorita de soldados, policías y criminales de la época.

El arma era conocida, entre otras formas, como la Chicago Typewriter y, como se dice en el drama, se le conocía así por la similitud de su sonido al disparar con el de una máquina de escribir, según leí en America Remembers (inglés) lo de Chicago es por la ciudad americana pues se escuchaban los disparos de ésta arma a través del sur de la ciudad (no recuerdo que se mencione en el drama), sin embargo ésta información no pude corroborarla.

Algo sin importancia: buscando el arma, también encontré (inglés) una máquina de escribir que comenzó a fabricarse en los últimos años de la década de 1880 con un diseño un poco parecido al arma pues las cintas se encuentran al centro de la máquina (como el cartucho).

La máquina de escribir The Chicago, no se usa como referencia en el drama ni tampoco se menciona en relación al arma sólo me pareció interesante encontrar una máquina de escribir con ese nombre 😉

Puntos flacos del guión.

El drama no es perfecto. En los últimos episodios, a veces, la historia del presente palideció en relevancia comparado con el pasado, aunque no fue algo prolongado ni tampoco remarcable como para desacreditar el drama pues después de todo fue un simple indicativo de que se acercaba el final y con él todas las revelaciones que se necesitaban hacer, aún así hay que mencionarlo.

Además  sentí que en la segunda mitad del drama la escritora olvidó lo expuesto en un principio en el tiempo presente sobre escritores (sus momentos sin inspiración, plagios, el orgullo por su trabajo, etc.) que se plantearon a través de Se JooTae Min.

“Somos personajes secundarios”

Los personajes secundarios son eso, personajes secundarios. No hay mucha relevancia en ellos (aún si sus vidas también se encuentran en el pasado), la trama está fuertemente centrada en los tres protagonistas y no hay más. Me gusta cuando los personajes secundarios también aportan a la trama y aunque aquí no se sintió muy necesario igual no deja de ser un puntito negativo en el guión.

“Yo también soy un personaje secundario”

Y también, hay aparición repentina de personajes, supuestamente significativos,  cerca del final del drama que desaparecen tan inesperadamente como llegaron.

A veces los “misterios y secretos” no resultaron tan misteriosos ni secretos, resalta más la capacidad de la escritora de dejarte con la duda de saber con certeza si tienes razón antes de su capacidad de ocultar si hay una posibilidad de que la tengas.

Los elementos de makjang están bastante flojos y pienso que algunos son innecesarios (un ejemplo: la madre de Tae Min). Claramente se ve que la escritora tenía otra historia principal en la cabeza pero tenía que incluir algo que creará “angustia” en la trama.

No hay explicación para lo inexplicable así que tendrás que usar tu imaginación. Tampoco es que se necesite y aunque se dé, quién se la creería, aún así la escritora ni siquiera intentó guiar al espectador por una ruta y deja lo irreal a la inventiva (y quizás, a las propias creencias) de la audiencia .

Mención especial.

Los actores principales del drama hicieron todos un buen trabajo y disfruté mucho de sus interpretaciones.

Durante la mayor parte del drama, los personajes interpretados por Im Soo Jung no exigieron mucho de ella en su actuación pero los últimos dos episodios se lució con su actuación, emociones como la tristeza, la rabia, la desolación las bordó, las hizo suyas y se las mostró al espectador.

“Hablas bien de mi y, ¿aún así me niegas mi mención especial?”

Por otra parte, ésta es la primera vez que veo a Go Kyung Pyo en un personaje que exija más de él que ser simplemente carismático y aunque comparado con sus compañeros protagonistas quizás sea el eslabón más débil de la cadena no deja de ser uno fuerte.

Sin embargo, y dicho lo anterior, me parece inevitable que sea Yoo Ah In quien se lleve mi mención especial.

La diferencia entre Han Se Joo y Seo Hwi Young —los dos personajes que interpreta— es notable. Tienen diferentes gesticulaciones, posturas, actitud y tonos de voz. Además, tomó a dos personajes y mostró en ellos la diferencia en que sus mundos opuestos moldeó su forma de ser y de actuar. Han Se Joo se muestra muchas veces nervioso contrario al estoico Seo Hwi Young. Se Joo tiene emociones a flor de piel y Hwi Young se muestra frío y poco inclinado a perder la compostura.

Definitivamente, en mi opinión, Yoo Ah In es uno de los mejores actores de su generación (sino es que el mejor) y de lo mejor que hay en Corea.

Conclusión.

Como podrán haber notado tengo este drama en un buen concepto aunque estoy consciente que es más fácil odiar a Chicago Typewriter que amarlo, no a todos les sienta bien que las historias tengan que desarrollarse de a poco pues prefieren tener una idea ya preestablecida, a algunos hasta les pasará desapercibido ésta característica del drama y simplemente dejarán de verlo con la idea de que “no tiene sentido, no hay trama“.

Recomiendo ver el drama, con paciencia, con mente abierta, leí a muchos que lo abandonaron en los primeros cuatro episodios y también leí a muchos que planeaban abandonarlo por esos cuatro episodios, no lo hicieron y terminaron amando el drama, así que probablemente tengan que cruzar esa línea de cuatro episodios para formarse una opinión más real del drama. No lo sé con certeza porque en lo personal yo disfruté mucho de los primeros cuatro episodios y me sorprendió la cantidad de gente que no se sintió igual.

Mi calificación (ya saben, subjetiva y todo):

Adeu valientes luchadores, en verdad voy a extrañarlos~ 

PD. Por si se lo preguntaban, inicié mi post con una frase del libro 1Q84 de Haruki Murakami porque pienso que va perfecta con el drama y la diferencia de sus dos mundos: la insensibilidad naciente de la comodidad » la sensible incomodidad.