Hablando de

·Dramas que estoy viendo, Marzo 04 – 2018·

He tenido poco tiempo libre esta semana como para sentarme a ver dramas así que aproveché lo poco que tenía y me decidí a ver de una vez la película Hirugao. Sé que en mi blog no hablo de películas pero ésta es la continuación de uno de mis dramas favoritos japoneses que lleva el mismo nombre así que se puede decir que es parte del drama y el drama no estaría completo sin ver el final, ¿o  no?.

Así que voy a hablar de la película pues la considero parte del drama, ahora bien, si viste el drama es bastante probable que quieras ver la película, si es tu caso y no quieres arruinarte la experiencia entonces NO LEAS ESTE POST, el mayor spoiler va a ser demasiado obvio respecto al tipo de final que tenemos en la película, muy, muy obvio… y es que el final definitivo de Hirugao me dejó los sentimientos a flor de piel.

Advertidos están…

Yo al terminar la película:

Yep… Fui estúpida al ver la película, ni siquiera es porque la odie, no, si hasta la terminé amando, el asunto es que en el final del drama Kitano está vivo y en el final de la película pues no. Ya está lo dije: Kitano-sensei muere, mejor dicho, lo matan.

Ni siquiera hay algo poético en su muerte ni algo que resaltar, quizás tal vez lo remarcable es como un mal puede prevalecer sobre otro y es que es su esposa quien lo mata, la diferencia entre el mal que ella hace y el mal que hacen los amantes es que ella regresa caminando a casa con una sonrisa en el rostro mientras los amantes no volverán a ser más. El drama nos dejó claro desde el principio que un amor ilícito no triunfaría y en la película se fue por la misma tónica, pero ilícito o no ¡qué bien que se ven juntos!, un amor hermoso que nació de una acción fea, conscientemente egoísta, la hiel y la miel.

¡Son un encanto!

La sociedad sigue contra ellos, el mundo se sigue oponiendo, pero ellos no pueden evitar atraerse uno al otro. La infidelidad siempre es tema fuerte, por muchas excusas que nos demos ¿quién puede apoyarla?, pero cuando vemos el drama y sabemos que Sawa está atrapada en un matrimonio plasmado sólo en el papel y que Yuishiro está casado con una maníaca obsesiva compulsiva y controladora, bueno… entonces te empiezas a plantear otras posibilidades; claro que se pueden hacer las cosas diferentes pero aún así es difícil querer negarles la posibilidad.

La película fue la continuación de su miseria. La esposa de Kitano no iba a cambiar y su inexistente amor por ella no iba a surgir de la nada, y él ahora quería hacer las cosas bien por Sawa pero una esposa con un sentido de pertenencia y muchos problemas mentales jamás lo iba a permitir, ¿verdad?.

Esta vez sí lucharon por su amor, más de lo que lo hicieron en el drama, con más decisión, y aunque estaba feliz viéndolos no darse por vencidos algo no terminaba de darme vueltas la cabeza: pese al escarnio todo va muy bien, demasiado bien. Y así era, estaba bien porque la muerte esperaba a la vuelta.

Fue una pena que él nunca pudo decirle que la amaba, al menos no con palabras, también fue triste que ella no recordó preguntarle por su billetera, él estaba ahí esperando a que ella le preguntara como aferrándose a quedarse unos instantes más junto a ella mientras ella olvidó por completo la billetera despidiéndose de él como dejándole ir con tanta facilidad.

Y fue tristemente conmovedor ver el desespero de Sawa en las vías del tren siguiendo las luces de “luciérnagas”  que la llamaban y atraían con el eventual “alto” brillante en rojo intenso que la volvió a la realidad, su poca fuerza y tanta voluntad por salvar su vida del peligro del tren aferrándose a lo único que su querido Kitano-sensei le dejó, una nueva vida, una prueba de que él estuvo ahí en su mundo y que ellos se amaron contra todo, pese a todo, aunque pagaron su precio por no someterse a convencionalismos sociales.

Hirugao es una película bella, bien dirigida, llena de simbolismo, bien actuada aunque a veces parece enviar el mensaje de que se justifica hacer el mal por mal y que un amor naciente de impurezas no merece una segunda oportunidad siendo una vía infinita de sufrimiento. Decidido estaba que esta “lucha” no se iba a ganar…

PD. Ahora me deben un drama romántico (si, drama, porque necesito varios episodios) con Saito Takumi y Ueto Aya de protagonistas porque estos son fuego juntos.

 

Una más a la que le gustan los dramas y muchas otras cosas. Con tendencia a analizar lo que no debería. Intenta no caer en despropósitos. De opiniones variables, como las estaciones del tiempo.

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