Artículos de opinión

·¿Por qué no puedo amar a la escritora Kim Eun Sook como otros lo hacen?·

Kim Eun Sook, la escritora coreana creadora de éxitos con una gran audiencia, la que casi desde su primer proyecto consiguió 40 puntos de ratings, la que puso de moda el grabar en el extranjero con su trilogía Lovers, la vendedora de sueños que alguna vez dijo que quería hacer que la gente disfrutara de la fantasía porque “un drama es un drama“, declaración que hizo al reconocer que uno de sus dramas no era realista… La que, a pesar de que veo sus dramas, no puedo apreciar tanto como otros lo hacen.

No hay un drama que haya visto de ella que lo haya dejado a medias, sin embargo, no hay un drama suyo que me haya dejado completamente satisfecha. Poniendo a trabajar mi memoria encontré que mi relación como espectadora de los trabajos de esta escritora, y con ella misma, ha sido larga y es compleja.

Hoy quiero intentar explicar exactamente qué es lo que me molesta del estilo de esta escritora que evita que pueda disfrutar sus trabajos con la plenitud que otros lo hacen.

El común denominador.

Quizás una de las características típicas en un drama de Kim Eun Sook que más me cuesta digerir es la falta de equilibrio en las dinámicas de sus personajes, donde nunca vamos a encontrar a los dos protagonistas en igualdad de condiciones. Aún si sus protagónicos principales son personajes adultos, independientes y autosuficientes siempre hay uno que parece estar un peldaño por encima del otro, inclusive en el amor uno de los dos siempre parece amar más que el otro.

No conforme con la marcada desigualdad, la escritora nunca duda en hacer que el personaje en posición privilegiada use ese beneficio para imponer condiciones en la relación, las situaciones en el drama terminan sucediendo cómo ese personaje quiere y necesita que se hagan.

Otro gran conflicto que tengo con esta escritora es su tendencia a escribir protagonistas femeninas que no puedo asimilar del todo. No es un drama ni dos en los cuales los fans de los dramas de Kim Eun Sook prefieren a las mujeres en papeles secundarios que a la protagonista, y no creo que sea casualidad. No importa cómo sea definida la protagonista, siempre tiene algo que me desagrada y me es difícil pasar por alto.

Creo que la única protagonista de un drama de ella que no me provocó ninguna molestia es Eun Tak, la de Goblin, y probablemente se deba a que la chica tenía 19 años y por lo tanto estuve más inclinada a aceptar sus deficiencias por reconocerlas como un producto de la inmadurez.

Sus personajes femeninos protagónicos suelen incluir mujeres capaces, lo cual encontraría muy positivo sino fuera porque cada vez que están frente a su amado se desdibujan y dejan de ser todo lo fantásticas que dijeron que eran. Carecen de voluntad cuando están con ellos.

Ambos protagonistas, hombre y/o mujer, suelen ser un poco egoístas y demasiado pasionales, casi pueriles, que pierden su visión sobre el mundo que les rodea apenas se enamoran. Suelen ser como dos fuerzas gravitacionales que se atraen y no se detendrán hasta colapsar una contra la otra sin importar lo que se atraviese en su camino, es casi como si su amor fuera el único propósito de su existencia.

Eun Sook también tiende a escribir dramas con muchos personajes, cada uno con sus propias historias. Normalmente estoy a favor de este tipo de dramas con elencos extendidos pero lamentablemente Eun Sook siempre me deja con la sensación de que todos sus personajes, y todo lo que esté relacionado con ellos, termina siendo subdesarrollado y disperso. Notando su incapacidad de compactar las diferentes tramas que presenta preferiría que se dedicará a unos cuantos personajes bien desarrollados y con un objetivo claro.

Hablando de objetivos claros, es precisamente la constante ausencia de uno en sus tramas lo que hace que sienta que sus dramas tienden a ser redundantes, dando vueltas sobre lo mismo sin llegar a un punto específico.

Los universos que escribe son paralelos a la realidad y se centran en personajes que representan al 1% de la población, siendo incapaz de escribir un drama sin un millonario y/o personajes con un poder adquisitivo superior a la media o en posiciones de poder. No quiere escribir historias sobre la gente común y corriente que abundan en las calles. Sé que le gusta apegarse a las fantasías y hacer soñar a sus espectadores con mundos imposibles pero, ¿acaso las personas de clase media, media-baja, o baja no pueden ofrecer una historia de fantasía? —sólo Dios sabe cuánto revoloteo puede haber en tu estómago cuando compartes almuerzo por primera vez con la persona que te gusta, en el comedor de la escuela u oficina, ¿no hay fantasía en ilusionarse con algo así?.

Subestima a su audiencia y se sobreestima ella misma

Pero no es sólo la forma cómo escribe Kim Eun Sook lo que no me gusta de ella pues hay algo en ella misma que no me agrada del todo.

Siempre hay una Cenicienta en mi trabajo. Cenicienta es la historia más entretenida. Mis guiones que no eran del tipo Cenicienta tuvieron bajos ratings.

Kim Eun Sook se ufana de conocer y entender lo que los espectadores quieren. En más de una entrevista ha hablado por todos nosotros al decir lo que queremos y aceptamos. Su drama mejor recibido por la crítica y el de peores ratings, Citty Hall, debió de haberla traumado, porque fue entonces cuando —en sus propias palabras— decidió dejar la “profundidad” mostrada en ese drama y escribir un drama para toda la familia y ser divertida.

Quizás haría bien en dejar de culpar a la gente porque no ven sus dramas que ella llama “profundos” y ser un poco más introspectiva y preguntarse por qué la gente no vio su drama, en lugar de asumir que lo único que somos capaces de consumir como espectadores es la comida chatarra y express que nos sirve cada vez que escribe la misma vieja historia con personajes renovados (y esto no lo digo yo, ella misma ha declarado no querer hacer un escenario nuevo sino simplemente personajes nuevos, con líneas nuevas).

Aunque algunos podrían decir que es otra historia poco realista, un drama es un drama. Solo quiero hacer que la gente disfrute la fantasía.

Kim Eun Sook suele jugar con sus espectadores haciéndonos creer que nos está dando un drama más profundo de lo que realmente es. De repente un personaje suelta una frase o dos sobre la vida, sobre la realidad de las cosas y el entendimiento de cómo funciona este mundo o el entendimiento de los sentimientos o actos de cierto personaje; pero son solo pequeños retazos de agudeza, chispazos de ingenio que acaban en punto muerto pues la escritora en ningún momento se despegará de sus tramas que alimentan la fantasía con historias glaseadas y protagonistas del estilo “principe encantador”.

Además, no tengo intención alguna en reconocer como buena escritora a alguien que se niega a intentar ser una buena escritora:

El drama no es un arte sino una hora de entretenimiento. No creo que deba tratar de hacer arte con el dinero de otras personas.

Encuentro contradictorio que utilice el dinero de los demás pretendiendo entregar un subproducto de calidad cuestionable siempre y cuando “entretenga”. Entiendo lo que quiso decir, su declaración se traduce en algo así como: «me dieron dinero y tengo que reponer ese dinero y además crear una ganancia para aquellos que apostaron en mi». Nadie le está pidiendo que escriba clásicos a la Shakespeare, Dumas o Austen pero el entretenimiento puede ser un arte cuando está en manos de una persona capaz, pensar que la gente no puede entretenerse con un drama superior es ser arrogante.

¿No fue Misaeng un éxito aclamado por la audiencia?, ¿y las series Reply Me/Answer Me no fueron exitosas?. ¿No fue gracias a estas series que tvN ganó parte del prestigio del que ahora goza?. ¿Por qué esos dramas sí pudieron encontrar un público fuera de los sueños de príncipes y princesas y Kim Eun Sook no puede?

Los números la avalan.

Cierto es que sus ratings avalan, superficialmente, a Kim Eun Sook como una “buena escritora” y seguramente reafirman todas sus propias creencias de la incapacidad de los espectadores de pensar cuando están frente al televisor.

Tiene razón al creer que la gente sólo quiere entretenerse. Usamos la televisión como una forma de escape de la realidad y sus narrativas fantasiosas son buenas precisamente para escapar del mundo real.

Sin embargo, como lo he insinuado en párrafos anteriores, no es culpa del espectador que el escapismo que ella ofrece no nutra. Lo que ella ofrece es un paliativo, una pastilla para adormecer la conciencia. Su falta de capacidad para escribir historias que despierten los sentidos, que evoquen emociones de antaño que tenemos guardadas, que le digan al espectador “te entiendo” y que puedan ilusionar con posibilidades no es culpa del espectador; es su limitado campo de visión que no le permite ver a las personas que se pierden entre los números de los ratings y de ganancias y pérdidas económicas.

En conclusión: no es exactamente lo que quiero pero es lo que ofrece.

Por supuesto no todo es un desastre con su estilo pues es una escritora ingeniosa que suele regalarnos diálogos dinámicos y entretenidos entre los personajes de sus dramas. Soy consumidora de sus dramas —y de muchos otros dramas de otros escritores con guiones igual de superfluos que los de ella— sería hipócrita de mi parte decir que sus dramas no tienen nada que ofrecer cuando yo misma pierdo mi tiempo en ellos, aún así tengo en claro lo que estoy viendo.

Sabe vender su producto. Ella quiere ratings pues esos números dan fama y dinero y encontró una forma adecuada para conseguir lo que quiere. Es sincera, el problema es que quienes la aclaman como gran escritora, se niegan a reconocerlo.

Si debo decir en pocas palabras por qué no puedo amar a Kim Eun Sook como otros lo hacen, entonces diré que es porque sé que para disfrutar sus dramas, en cada nuevo episodio, siempre tendré que ajustar mis expectativas a lo poco que ella quiere ofrecer, hasta que deje de esperar algo. Y, aquí entre ustedes y yo, con sinceridad les digo: nunca es divertido hacer el papel del tonto.

Nota: Las citas son declaraciones propias de Kim Eun Sook.

Una más a la que le gustan los dramas y muchas otras cosas. Con tendencia a analizar lo que no debería. Intenta no caer en despropósitos. De opiniones variables, como las estaciones del tiempo.

4 Comentarios

  • Alyss

    Creo que el gran problema de esta mujer es que ha perdido totalmente el sentido de la realidad. Y no me refiero a la fantasía, a mi me gustan mucho los dramas de fantasía, de hecho si empiezas a ver uno, lo lógico es que hagas una suspensión de la realidad sino mejor no verlo. Pero esta guionista ha entrado en un bucle, sus dramas tienen mucho éxito y está tan embebida de ello, que es incapaz de salirse de su zona de confort. Está ofreciendo lo mismo una y otra vez, pero en cada ocasión peor, personajes cada vez más esquemáticos, tramas clónicas y relaciones forzadas, con unos protagonistas que no encajan uno con otro y cuya historia de amor es realmente imposible de creer.

    Si cree que ha encontrado la forma del eterno éxito, allá ella, yo tengo claro que igual que me salte Mr. Sunshine, lo haré con cualquier otro drama suyo que no merezca dedicarle mi valioso tiempo. Y lo dice alguien a quien le encantó Lovers y City hall.

    • Trece

      Ella misma lo dijo, no quiere hacer historias nuevas, solo usar el mismo escenario con personajes nuevos y líneas nuevas, de ahí que como dices, ha perdido el toque con la realidad pues no se atreve a dejar el mundo que ha creado.

      Pero hasta ese mundo de fantasía no es fuente inagotable de tramas, por eso sus personajes se sienten cada vez más limitados a seguir un patrón y sus dramas tienden a idealizar cada vez más al amor y el estar enamorados sin importar cómo es el personaje (hay que poner algo en exceso que resulte atractivo), además provoca que nada que no encaje entre el amor y los enamorados parezca tener valor.

      Creo que el problema no está con ella sino con la gente que le da un crédito que no se merece, esto incluye a los productores. Sus últimos 4/5 dramas han tenido presupuestos que otros sólo se atreverían a soñar, jamás va a dejar de escribir la misma historia mientras siga siendo la consentida.

      Es un circulo vicioso que sólo un drama completamente odiado por la audiencia podrá romper.

      Por cierto, tenemos los mismos dramas entre los favoritos de la escritora jejejee…

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