·Dramas que estoy viendo, My Forever Sunshine·

·Dramas que estoy viendo, My Forever Sunshine·

Ésta semana terminé dos dramas que me han gustado mucho y por supuesto quiero escribirles su respectiva entrada porque la merecen.

Empezaré con My Forever Sunshine y lo haré de forma similar a cuando doy mis impresiones finales de un drama pero sin serlo, así que esto será largo.

MY FOREVER SUNSHINE – Ep.19 (Final)

Me ha encantado My Forever Sunshine pero no puedo decir que es un buen drama, sé que es uno de esos dramas cuya historia no tiene nada de especial ni hay una gran producción detrás de ella, la trama no sólo es simplona sino que además tiene algunos elementos de esos que se desenvuelven entre lo tóxico y lo disparatado, al principio del drama hay violencia entre golpes, tirones de cabello, bofetadas, gritos, forcejeos, etc., hay bullying y gente “buena” haciendo cosas desagradables a la protagonista sin motivo.

Pero algo debe haber aquí para que me gustara ¿no? Si, obvio, desde el principio sentí mucha simpatía por el drama porque en su simpleza también ponía escenas cotidianas de la vida que me gustaban ver, por ejemplo Arthit conviviendo y estudiando con sus amigos, divirtiéndose juntos, o el amor no correspondido de Arthit y cómo está intentando conquistarla mientras compite con uno de sus mejores amigos por la atención de ella y ella manteniendo a los chicos a la distancia adecuada; éstas escenas cotidianas van acompañadas del desarrollo de la dramática trama de Paeng, una adolescente de 15 años que está viendo su familia destruirse y tiene miedo a perderla; es así a lo largo de todo el drama, la mezcla de lo ordinario con el drama y siempre hay algo moviendo la trama hacia el siguiente punto, quizás la historia no es nada especial pero la narrativa es fluida y avanza.

Pasados los primeros cinco o seis episodios el show comenzó a mostrar rastros de algo que tengo muy perdido en los dramas coreanos: reconocimiento de errores y crecimiento de personajes, —no vayan a pensar que es algo personal contra los coreanos, digo dramas coreanos porque este tipo de desarrollo de historias no se encuentran en dramas japoneses (los japoneses tienen una narrativa muy distinta) y los taiwaneses que pueden ser similares tienen vicios diferentes de los coreanos.

Sinceramente esto me sorprendió gratamente, gracias a los dramas coreanos he adquirido la fea costumbre de esperar que si en un drama pasa el tiempo después de una situación fuerte y un personaje “cambia” éste se vuelve alguien distinto a quien era, como una cáscara vacía que se parece físicamente al personaje que estábamos viendo pero que alguien o algo va a tener que llenar de nuevo para inyectarle algo de vida; aquí el cambio no quitó su esencia a los personajes, por ejemplo, ambos protagonistas tuvieron que aprender a controlar sus impulsos y moderarse pero ambos mantuvieron su fuerte personalidad y pese a mantenerla intacta los dos se ven positivamente cambiados en comparación del primer episodio al último. En pocas palabras, los personajes crecieron y maduraron no “cambiaron” transformándose en algo irreconocible.

Hablando en forma general de eso que es tóxico y disparatado, el show muestra estas escenas obvio para crear drama pero el mal comportamiento es señalado en más de una ocasión por otros personajes, por ejemplo, cuando Paeng era una adolescente irreverente y consentida por su padre tenía ahí a Arthit para señalarle que su comportamiento no era el apropiado y ayudarla a corregirlo, cuando Arthit se equivocaba y era duro o rudo tenía a sus amigos para pararlo de una, cuando era la madre de Arthit ahí estaba el marido y si eran las empleadas domésticas otros empleados les resaltaron lo horrible de sus actos, quizás no todos y no siempre escuchaban y en ocasiones hasta portaban con orgullo su insignia de “insoportables” aún sabiendo que era incorrecto porque creían en lo que hacían, no lo defendían ni justificaban simplemente se sentían con derecho a ser así y la gente que los quería los aceptaba aún con estas fallas, esperando pacientes por un cambio pero sin aceptar esas malas acciones. Este detalle me gustó, los personajes no son perfectos y unos vienen con más fallas que otros pero en esencia no eran personas malas, me agradó que otros no eran ciegos a esos malos actos pero tampoco juzgaban en absolutismos, no todo era negro o blanco y el show lo mostraba así, esa señora mala con Paeng era buena madre, buena esposa, buena jefa con sus empleados… Y es así con prácticamente todos los personajes.

Otro gran detalle fue ver cómo los protagonistas se redimen. Al parecer Paeng fue la que más ruido le provocó a la audiencia internacional con su comportamiento de adolescente, a mi no tanto la verdad, ya comenté aquí que me parecía que la salud mental de Paeng estaba en una espiral abajo donde estaba perdiendo todo e intentaba aferrarse a algo que la mantuviera a flote, encontró en Arthit ese salvavidas y por eso se arrojó a él en un desesperado intento por retenerlo terminando con sus falsas acusaciones que derivaron en el accidente que casi lo mata; pero el cambio de ella fue fenomenal, afrontó las consecuencias de sus actos con valentía y entereza y además con la madurez suficiente de no esperar nada más allá de una oportunidad de mostrar su cambio y sus ganas de redimirse.

Por otro lado, Arthit fue quien más conflicto me creó de los dos con su actuar al regreso de Paeng, entiendo su enojo y frustración de tener frente a él tan ancha y tranquila a la mujer que casi le arruina la vida por completo junto con su reputación, y entiendo que quisiera deshacerse de ella pero fue cruel, atemorizante, a veces infantil e injusto y en más de una ocasión la puso en peligro con sus actos, no creí que sería posible “olvidar” eso y desear que estuvieran juntos pero Arthit demostró en más de una ocasión que él era mucho más que sus arrebatos y actos infantiles.

Amé que el cambio de Arthit no fue repentino ni mágico, aún cuando Arthit ya se enamoró de Paeng y actúa como tonto en base a esos sentimientos él no es capaz de reconocerlos (no me refiero a que no puede aceptarlos, él en verdad no entiende sus sentimientos) en su mente tiene dos imágenes de Paeng que se contraponen, en una es una puberta insolente y cretina y en la otra es una mujer muy amable, centrada y fuerte, él no puede conciliar una imagen con la otra al ser tan opuestas, acoplar esas imagenes no fue tarea de uno o dos episodios, verlo entender a Paeng de a poco e ir descubriendo los acontecimientos previos al colapso mental-emocional de Paeng fue francamente gratificante, entonces pudo ver la fragilidad de esa mujer fuerte y la sensibilidad de la cretina, finalmente pudo verla como un todo. Gente, ¿cuántos dramas nos llevan por este proceso así, de forma tan detallada y sin prisas?.

Cuatro factores que me encantaron:

i) Una vez asimilados los tragos amargos, los protagonistas se comunicaban bien, se cuidaban mutuamente y respetaban. Por ejemplo, desde su regreso a la hacienda, Paeng prometió y tomó la decisión de no amar a Arthit, se apegó a esa decisión pero siempre procuró facilitarle la situación a Arthit. Saben, personalmente estoy cansada de esos dramas donde sabemos que la separación es inminente y uno de los dos personajes sólo decide —sin motivo— el terrible silencio, desaparecer o simplemente ser cruel con el otro, aquí no tenemos nada de esto, Paeng sólo fue “cruel” cuando creía que Arthit estaba jugando con ella pero una vez que supo que él realmente la amaba siempre intentó ser considerada con su rechazo hacía él y muy clara en sus temores, él sabía de labios de Paeng que ella temía arruinarlo, temía volver hacerle daño, temía arruinar su relación con su familia y él no podía hacer otra cosa que aceptar este hecho mientras intentaba cruzar esa barrera que los separaba pero sin ser impositivo y siempre teniendo presente los deseos de ella.

ii) Sentimientos sensatos. Hace unos días comenté en Eco los diálogos de una escena donde Arthit le dice a Paeng que ella es amable con todos menos con él, el diálogo no tiene nada de especial pero me pareció relevante y peculiar porque en Arthit no hay ni un atisbo de enfado ni reclamo, es sólo él entendiendo que quiere algo que no puede ser mientras pronuncia esas palabras, en esas palabras carga el peso de la derrota, del perdón que no llega. Es un sentimiento realista, pese a todos sus intentos no consigue un resultado distinto y él finalmente lo reconoce y lo pone en palabras. Cuando he visto otros dramas con escenarios similares donde un personaje busca que su cambio de actitud se acepte de forma positiva y se olvide todo lo que hizo mal, jamás parece afectado por las constantes negativas de la persona de quien buscan el perdón, parece tener esta extraña mentalidad de que si lo sigue intentando entonces podrá obtener su objetivo —como si el otro estuviera obligado a perdonarle y aceptarlo con el tiempo—, no se le ve miedo al rechazo ni preocupación ni tristeza por la situación, a veces se ve todo tan egoísta e individualista con algo de soberbia, como si el sentir del otro no importará mucho.

iii) Personajes secundarios relevantes. Aunque la trama principal del drama gira en torno a los protagonistas les han puesto a su alrededor una pequeña familia compuesta de amigos, familiares y empleados, todos los personajes se perciben relevantes aún cuando sólo los vemos uno o dos minutos por episodio, unos nos hacen reír, otros enojar, otros están ahí para apoyar, para defender, y/o para aconsejar y —excepto por los amigos de Paeng que me los desaparecieron 😐— todos se mantienen como parte del motor que hace andar la historia de principio a fin.

iiii) Aceptación de errores —propios y ajenos— y pedir perdón. Prácticamente todos los personajes que hicieron algo indebido aceptaron que se equivocaron y pidieron perdón, excepto Mark aunque si lo vemos reflexionando amargamente sobre su vida. Esto me pareció muy bueno, no sólo cambiaron de actitud también reconocieron abiertamente lo que hicieron mal y se disculparon por ello. Una de las escenas que más me gustó fue Paeng en el juicio aceptando el romance que su madre tuvo con otro hombre, por todo lo que esto implicaba para ella y para la memoria de su madre (¡imaginate, la hija de una mujer inmoral en una sociedad conservadora!) me pareció una escena destacable por la valentía, la honestidad y el dolor que estaba dispuesta a soportar en su búsqueda por la justicia. Sinceramente creí que este sería uno de esos temas basura que ocultarían bajo el tapete y fingir que nunca sucedieron como se hace en tantos otros dramas pero aquí se reveló y expuso a vista de todos.

La madre de Arthit es el personaje que nunca me gustó en todo el drama. Desde el principio fue cruel con Paeng teniendo poca consideración con la adolescente rebelde que acababa de perder a toda su familia, aún sin saber lo que realmente había ocurrido con sus padres, la mujer no tenía derecho a exasperarse con ella como lo hizo, hay una escena que cimentó mi opinión de ella y es cuando se ofende porque Paeng no quiere comer y ella le recrimina diciéndole que no es la única que ha perdido a sus padres; no entendí por qué Paeng tenía que responder a su dolor cómo ella quería, en ningún momento le preocupó la salud física, mental y emocional de Paeng sólo quería que le dejara de dar problemas.

Su rechazo a Paeng, aún sabiendo la verdad y aunque supuestamente la perdonó, nunca tuvo fundamento, parecía más una mujer enojada porque su hijo encontró a otra mujer que va a poner en un pedestal quitándole a ella su “reinado” sobre su hijo, ella misma lo dijo, nunca le importó mucho con quién se casaría Arthit —hasta aceptaría un hombre— siempre y cuando no fuera con Paeng, y uno como espectador tiene que preguntarse por qué, y la única respuesta que encontré posible es que no le gustaba precisamente porque Arthit la ama 🤷‍♀️.

Los amigos de Arthit, Ling, Non y Kot, son pequeñas estrellas que brillan por sí mismas en este show, su presencia en el drama llega en dosis exactas, siempre fueron un apoyo indiscutible de su amigo Arthit aún cuando sabían que se estaba equivocando le hacían ver sus errores pero sin intenciones de juzgarlo sólo esperando ver a su amigo hacer lo correcto y siendo el buen Arthit que ellos conocen, a Paeng la adoptaron como la hermana pequeña que había que guiar desde el momento en que la conocieron y le tuvieron paciencia de ángeles, especialmente Ling aún cuando fue víctima de los celos de Paeng.

Ling y Non son muy tiernos juntos, la verdad cuando Non estaba conquistándola me aburrían un poco por la seriedad que les acompañaba como que les faltaban algunos chispazos de alegría y me preocupaba que cuando los hicieran novios iba a tener que ver escenas realmente soporíferas con ellos pero en realidad la ternura fue lo que predominó en su relación, aún eran serios pero no de forma aburrida, me encantaba verlos muy armónicos y sincronizados, con mucho entendimiento mutuo y madurez.

¡Qué bonita familia 😊!

Kot estaba para hacernos reír y cumplió su objetivo pero me habría gustado ver un poco más de su relación con Nang siendo ella una diva consentida por su novio 🤭.

Algo que quiero resaltar de este drama es la gran comunicación que tenían los protagonistas, les tomó tiempo llegar ahí de forma clara —entre los temores de Paeng y los rencores de Arthit— pero desde el principio hubo señales de esto, cada vez que se sentaban en plan relajado a conversar se abrían uno al otro con facilidad, expresaban bien sus emociones, sus miedos, sus anhelos y hasta sus deseos —sí, nunca me voy a cansar de Arthit diciéndole a Paeng que la desea, como hombre, de diferentes formas y con toda la delicadeza y claridad posible.

También tengo que remarcar lo feliz que me hizo que Paeng siempre tuvo iniciativa y fue pro-activa en sus muestras de afecto con Arthit, el drama tiene tintes de feminista en su relación pero sin dar sermones y sin hacer como si fuera raro y especial, no es poniéndola a ella por encima de él sino en igualdad de condiciones. Hay dos escenas muy obvias de esto, cuando ella le propuso matrimonio y cuando ella decidió ser la primera en dar un beso en su boda, la respuesta de Arthit a ambas fue genial, quiere hacer lo que “le corresponde al hombre hacer” pero se deja guiar por su mujer, hay otra escena linda de Arthit en plan de “ser el hombre” y es cuando él le dice a Paeng que no necesita ser fuerte y le gustaría que fuera débil para poder cuidar de ella, en ese momento no está siendo el macho-opresor que quiere proteger a su damisela, simplemente le está diciendo que le gustaría poder llevar su carga para que ella pueda tener paz 🥰.

Su historia es intensa y me gustó cómo la han conectado al nombre del drama —que también se le conoce como As Long as the Sky Has The Sun— y este nombre a los nombres de los protas, aunque suene súper cursi, ciertamente Arthit era el sol para Paeng y como ella bien dijo a veces fue el sol más intenso de la temporada, juntos se complementan, qué puede hacer un cielo sin su sol y por dónde asomaría el sol sin su cielo.

Los protas son una bomba de colores, la forma en que se miran, la forma en que se sonríen, sus coqueteos y juegos, Mark y Kao hicieron un trabajo espléndido 😍, necesitaba un episodio exclusivo para ellos dos amándose y disfrutándose porque la química de estos dos está por los cielos, no me lo dieron pero lo que obtuve me dibujó sonrisas de oreja a oreja hasta que aparecieron los créditos del final y me di cuenta que el drama había terminado. Si hacen otro drama juntos seguro que lo veré y si no lo traducen seguro que veré cualquier compilación de videos que encuentre de ellos 😜.

El drama me hizo fan de Mark, estoy encantada con el actor y ahora entiendo las alabanzas que leí sobre él antes de comenzarlo, es un actor muy expresivo y muy simpático, quería hacerle varios screenshots mientras veía el drama para compartirlo en eco pero era casi imposible encontrar el segundo exacto entre sus cambios de expresión, pone tantas en tan poco tiempo que o salía con un ojo cerrado o la boca torcida, o la cara volteada, 🙃 lol.

Cuando se está riendo le creo que está disfrutando ese momento, enojado da miedo, alegra de coqueto, su sonrisa parece franca cada vez que se asoma y cuando se pone triste quieres consolarlo, lo mejor es que muchas veces esas expresiones son muy sutiles. Creo que uno de los mejores ejemplos de lo hábil que es para mostrar emociones se ve en una escena de Arthit con su madre, cuando éste aún no sabe que está enamorado de Paeng y su mamá le dice que no aceptaría nunca a Paeng como su nuera entonces Mark da un giro y en un instante pasa de estar sonriendo a la tristeza y decepción absolutas pero sin dejar de sonreír, lo más destacable es que Arthit aún no está al tanto de sus sentimientos y Mark transmite perfecto esa descuidada espontaneidad que se escapa de su personaje. Qué les puedo decir, me ganó el hombre 😊.

De nuevo, no voy a decir que este es un gran drama sólo es un show sencillo que me gustó y mucho, cada episodio dura hora y media y en ningún momento me sentí aburrida durante ese tiempo, al contrario el tiempo pasaba rápido cuando veía este drama y por eso tuve que pararlo para poder terminar The Red Sleeve ya que este tenía toda mi atención y ganaba además la que The Red Sleeve estaba perdiendo. La historia no es extraordinaria, ni siquiera es original, pero está bien contada, no perdió ni por un momento mi atención, estaba interesada en lo que iba a ocurrir y cómo, además me divertía lo que veía —parte de su encanto también radica en que nunca faltaron motivos para hacerme reír.

Voy a extrañarlo, extrañaré la familiaridad que evoca y también extrañaré a sus personajes que he apreciado por tanto tiempo 🤗.

Y ahora… A buscar otro drama de Mark, a ver qué hay por ahí 😄, jejeje.

Escrito por

Una más a la que le gustan los dramas y muchas otras cosas. Con tendencia a analizar lo que no debería. Intenta no caer en despropósitos. De opiniones variables, como las estaciones del tiempo.

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